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Sierra de la Sagra

17 marzo, 2016

Sierra de la Sagra

«Hay un libro abierto siempre para todos los ojos: la naturaleza.» (Jean-Jacques Rousseau).

Saltó la noticia : «Ha nevado cerca de Murcia». De un día para otro, y por fin haciendo coincidir los horarios, nos disponíamos a hacer una escapada con el fin de adueñarnos ,por un instante, de este invierno tan fugaz.

El pico de la Sagra (2.283 m de altura) se erige monumentalmente en el centro de una inmesa llanura al norte de la provincia de Granada, entre los términos municipales de Huéscar y Puebla de Don Fabrique. Hija histórica de la orogénesis alpina desde hace unos 25 millones de años, esta montaña nos ofrece laderas muy inclinadas, cubiertas de espesos pinares hasta media altura y una increíble riqueza visual que indudablemente brilla más aún cuando llega el frío a ella. Senderistas y escaladores se disponen a conquistarla una y otra vez a lo largo de todo el año. Nosotros no queríamos ser menos.

Su vecina más cercana, La Puebla de Don Fadrique, tan solo comenzó siendo un caserío en tierras de la frontera granadina, testigo de enfrentamientos entre musulmanes y cristianos, inquilina en un suelo disputado por soberanos de distintas creencias, y finalmente arrebatado por los Reyes Católicos en su afán de unir toda una diversidad cultural bajo una sola bandera. Tras un importante cambio urbanístico en el siglo XIX, y la obtención  del titulo de Villa con su propio termino municipal, actualmente nos encontramos con un pueblo donde se saborea un exquisito sabor a historia, arte y tradición.

Estábamos ansiosos por llegar, como si en el segundo mas inesperado nos fueran a robar toda la nieve. Durante unas horas íbamos a unir tres pasiones: Fotografía , naturaleza y montañismo. Había que exprimir cada instante.

Este tipo de fotografía tiene un encanto muy especial. Te sientes pequeño, insignificante, pero a la vez formando parte de un orden titánico. Poder inmortalizar esas sensaciones no tiene precio. Lástima que la naturaleza no sea una de las prioridades del hombre. Cuidarla es fundamental.

La Sierra de la Sagra, recientemente cubierta de nieve, deslumbraba ese día. Un sol poderoso y un cielo celeste dominaban la escena, perfecta para desconectar y llenarnos de oxigeno y vida. Eran las condiciones perfectas para hacer una subida sin limitaciones climatológicas.

Dos mochilas, mi cámara y el angular. Naturaleza y fotografía. Y lo mas importante de todo: En la compañía perfecta, mi hermano, quién hizo posible esta pequeña escapada y quién hace posible tantas cosas. ¿Que mas se puede pedir?.

Gracias por este día. 🙂

 

 

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